Así que ayer en Madrid nos manifestamos contra ese hecho y contra la pobreza. Y allí estuve yo.
Lástima que la lluvia desluciera el final de la manifestación, aunque fuimos al buen ritmo de la percusión.
EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA
1. El crimen
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
2. El poeta y la muerte
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
3.
Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
Antonio Machado.













El domingo 21 estuve en la
Estuve acompañado de Carlos Sanz, Secretario de Medio Ambiente de JSM, y de Carlos Martín, Secretario de Acción Reivindicativa de JSM.
La bicicletada, que salió de Metropolitano y terminó en Sol, coincidió con
¡Qué grande es Patxi!
Después de entrar a tope en Facebook y en Tuenti, ha abierto canal en YouTube.
Yo ya me he suscrito.
Le deseo lo mejor.
Hasta Ajuria Enea!!
El pasado sábado 13 intervine en la apertura del 8º Congreso del PSOE de Europa, que se celebró en Lausana, Suiza.
Salí el día anterior, lo que me permitió ver Lausana fugazmente por la tarde.
El puerto de Lausana.
Subiendo a la catedral.
Y un poco más de Lausana.
Ya de sábado, estuve todo el día en el Congreso, que se celebró en la Casa del Pueblo de Lausana.
La Casa del Pueblo.
En la apertura intervinieron además de compañeras de origen español en instituciones suizas, Philip Cordery, Secretario General del PES y Pilar Alegría, en representación de la CEF del PSOE.
Philip Cordery.
Pilar Alegría.
Fue interesante el debate que tuvieron de la ponencia marco, muy rico, muy reglamentario y sin prisas. Pude comprobar que son una federación muy en forma, a pesar de las dificultades de la distancia.
Javier Moreno resultó reelegido Secretario General por amplia mayoría.
Javier Moreno.
Además conocí a muchos compañeros y compañeras de las más diversas Agrupaciones, empezando por Marco, y me sentí orgulloso de que, por mucho que sea el tiempo o por mucha que sea la distancia, el compromiso de todos ellos con el PSOE siga tan firme como el primer día.
Tenemos un partido muy fuerte más allá de los Pirineos.
Al día siguiente, tiempo justo para acercarse al Museo Olímpico, tren a Ginebra y visita de 3 horas antes del avión de vuelta.
El lago Leman.
El Museo Olímpico.
Os dejo algunas fotos de Ginebra.
Subiendo hacia la catedral.
La calle del Ayuntamiento.
El Ayuntamiento.
La catedral.
Los Alpes, al fondo.
Quizás estemos demasiado acostumbrados a leer sobre la Guerra Civil con una visión de historiador, del hoy o, más allá, de los primeros años en que pudo investigarse sin tapujos sobre el conflicto armado.
La visión que nos ofrece Zugazagoitia es la del entonces, la de un periodista que, sin renunciar a sus ideas, relata lo que ve del modo más objetivo y humano posible. Se deduce con facilidad que la personalidad de Zuga era la de un hombre bueno, un hombre que confiaba en el ser humano, a tal punto que no escapó de París cuando pudo, hecho que le costó la vida. ¿Qué tenía que temer un periodista, absorbido como estaba, en su trabajo?
Zugazagoitia conjuga a la perfección sus dotes de narración y su capacidad como director de El Socialista (quizás, por diversas circunstancias, el diario más próximo a la oficialidad republicana) con su condición de diputado, lo que le da una perspectiva completa de los hechos en los primeros momentos, y con su condición de ministro en los momentos más avanzados de la guerra.
El autor padeció un ensañamiento inmerecido. Fue fusilado sin que nadie esperara a escuchar en el Consejo de Guerra los testimonios favorables a su persona.
Se le deja ver siempre la esperanza de una salida pactada a la guerra y de una confianza cierta en las democracias europeas, cuestiones ambas que no llevaron a nada, como de todos es sabido.
En sus páginas desaprueba duramente las muertes de Calvo Sotelo y de José Antonio, no sólo por lo que suponen en cuanto a muertes, sino por la difícil posición en que dejaban políticamente al gobierno de la República. De igual modo, muestra su orgullo por la iniciativa del general Miaja, con su apoyo, de poner término a las ejecuciones sumarias en el Madrid de las primeras semanas de la Guerra.
Podéis igualmente alternar el relato del libro con los ejemplares de El Socialista de los días en cuestión, cuidadosamente digitalizados por la Fundación Pablo Iglesias y disponibles en su web.
Julián Zugazagoitia fue capturado en París por la Gestapo el 27 de julio de 1940, entregado junto con Lluís Companys (president de la Generalitat) a las autoridades franquistas (la noche que coincidieron en el calabozo les sirvió, casi sabedores de su destino, para conversar y para reconciliarse, dadas sus diferencias políticas). Fue juzgado sumariamente y fusilado en las tapias del Cementerio del Este (ahora de La Almudena) el 9 de noviembre de 1940, junto con su amigo Francisco Cruz Salido, redactor de El Socialista.
(En la foto, Julián Zugazagoitia y Francisco Cruz Salido).Quizás deberíamos acordarnos más de figuras como Zugazagoitia, Cruz Salido o Federico Angulo, este último corresponsal de guerra de El Socialista, capturado y fusilado, que mandaba las crónicas mientras comandaba tropas con cierto éxito.