3.11.06

Cataluña post-electoral.

Hoy podría hablar acerca de la imagen que podemos estar dando sobre la supuesta mayoría de edad que tiene el PSC para pactar con quien quiera (incluso tras caer un 5% en unas elecciones), mientras que en el PSM no somos mayorcitos para elegir nuestros propios candidatos. Esto no quiere decir que el perfil de Miguel Sebastián no me convenza, sino al contrario: el estado de endeudamiento del Ayuntamiento de Madrid es tal que yo sólo asumiría como Partido el gobierno municipal si un buen economista nos sacara del agujero. Porque de nada sirve hacer propuestas electorales si luego no hay con qué pagarlas. Ni quiere decir que yo no quiera que el PSC tenga capacidad de pedir por sí solo los pactos que quiera, sino que sólo quiere decir que un partido federal debería dejar más capacidad de maniobra a sus federaciones, al modo de un estado federal. Se tercia aclarar el reparto de competencias entre el PSOE y sus federaciones en lo que a candidatos y pactos respecta.
Pero me quiero centrar en Cataluña. El resultado es, ante todo, una mezcla de certidumbres y de dudas. Certidumbres son: que CiU se mantiene a flote e incluso sube, que el PSC paga los platos rotos del tripartito y en exceso, que ERC no baja tanto como debería pero pierde la llave de la gobernabilidad, que IC-EUiA se lleva la mejor parte del tripartito, que el PP no baja tanto como esperábamos y que Ciutadans consigue entrar y hacer brecha en el sistema de partidos catalán. Y también, aunque con más inseguridad, tenemos: que CiU va a estar a dos aguas, pidiendo una gran coalición con el PSC y una coalición pequeña con ERC; que el PSC va a escuchar a CiU pero echará cuentas por su izquierda, planteando un tripartito aún más equilibrado porque ha perdido 5 escaños; que ERC estará atento a quien más moqueta le ofrezca; que IC-EUiA va a querer un gobierno de izquierdas y pedirá el justo precio de su subida o quizás más; y que el PP y Ciutadans van a comer oposición para años.
Siguiendo con Cataluña, hoy el Tribunal Constitucional ha rechazado la recusación presentada por el PP contra su presidenta en el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica de Estatuto de Autonomía de Cataluña. El PP aseguraba que Mª Emilia Casas, presidenta del TC, no podía conocer del caso porque su marido había hecho un dictamen favorable a la constitucionalidad del Estatut por encargo y pago de la Generalitat. Los magistrados participantes de la votación han rechazado la recusación en un auto que verá la luz en breves días por unanimidad (con un voto particular concurrente). Además, el PP había recusado a otro magistrado (aunque sólo les faltó decir que lo hacían porque era rojo).
Así que otro mazazo a la justicia de pacotilla que quiere nuestra derecha.

1 comentario:

hieronymus bosch dijo...

Lo que de los partidos en un estdo federal tienen más auntonomía respecto a "la central" creo que sólo se aplica en el concepto de autonomía que tu hablas en EE.UU.

Allí los republicanos y demócratas sólo se ponen de acuerdo en los 50 estados para elegir al candidato a presidente federal; dejando que los senadores, congrsistas y gobernadores actúan libremente en su política estatal, en el senado o en la cámara de representates según los intereses de cada estado. Hay interes de partido sí pero eso no quiere decir que no pueda un congresista republicano de Texas coincidir con otro demócrata de Michigan si creen ambos que en interés de sus votantes es bueno votar tal ley.

Más cerca, en la república federal de Alemania creo que el SPFD tiene una postura uniforme a nivel estatal y federal. Y la CDU aunque tien su "franquicia" autóctona CSU en el estado federado de Baviera nunca se ha salido de la disciplina de su "hermano" mayor. Aunque si vivieramos de verdad en un estao federal y no a medias en España me inclinaria más por la versión norteamericana si las lista fuesen abiertas como allí. Mientras tanto me quedo con el sistema semi unitario del PSOE-PSC y del PP-UPN.

Lo de Cataluña es complicado. Si a ERC le pidiese ahora el cuerpo pactar con Mas saldría muy perjudicado con sus bases pues en más de 100 municipios de allí se gobierna en "tripartito" y sería una contradicción entonces que el gobierno autonómico fuera de signo tan distino al local. Yo creo que dependerá de qué importe más a nivel estatal: asegurar la estabilidad por los 2 años de legislatura que quedan con CIU que daría menos "sustos" que ERC como socio en Madrid y favorecer por tanto la "socioconvergencia" o seguir apostando por una coalición de izquierdas en Cataluña y tener a CIU en la oposicón por partida doble.

Estabilidad estatal o estabilidad autonómica, he aquí la cuestión de fondo que permanece a la espera de una respuesta en los próximos días